Técnicas para acercarse a un perro o gato que queremos rescatar

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La semana pasada les preguntamos cuál era su tema de interés para este artículo y les agradecemos montones por sus aportaciones. Este fue el tema ganador, sugerencia aportada por Claudia Herrera Melgar.

Primero que todo, queremos comentarles que rescatar un animalito no resulta fácil. Además de las complicaciones que podemos encontrar con el animal en sí, debemos tener en cuenta muchas cosas:

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¿Tengo el espacio para darle hogar temporal?¿Tengo el dinero para llevarlo a un chequeo veterinario?¿Tengo la paciencia para tratar con cualquier complicación que tenga el animalito (enfermedades, problemas de conducta, embarazo)?

Si bien en Guatemala existen muchas asociaciones que ayudan con este tipo de casos, debemos tomar en cuenta de que no sobra dinero ni espacio para atender a tanto animal, por lo tanto, si podemos nosotros aportar algo para un animalito que lo necesita estaremos ayudando mucho.

No se trata de una llamada o un mensaje a una y otra organización para decir que hay un perro o gato con necesidad de ayuda y olvidarse del asunto. Rescatar animales no se trata de ¨pasarse la chibolita¨ y no se puede llamar rescatista aquella persona que solo avisa pero se desentiende luego de todo lo que la mascota podría necesitar.

Aunque es muy cierto, no siempre tenemos el tiempo o dinero disponible para ayudar a tantos animales como quisiéramos, PERO podríamos perfectamente dar hogar temporal que es generalmente el mayor requisito que piden para ayudar a un animalito.

Ahora bien, como pasa generalmente, la situación resulta así:

Perros:

Vamos en el tráfico y de reojo vemos un perro y lo vemos nervioso, asustado y viendo de un lado para otro los carros pasar. En ese momento nos damos cuenta de que definitivamente no está acostumbrado a la calle, lo que quiere decir que está perdido o fue abandonado.

Si bien nuestra primera idea es dejar el carro tirado y salir corriendo por el animal, no puede ser la mejor opción. Podemos sufrir un accidente y atrapar al perrito nos puede llevar más tiempo del que pensamos y terminamos bloqueando el tráfico o asustando al perro y provocando que lo atropellen.

Así que si ya tenemos un plan hecho para el perro, entramos en acción. Dejamos el carro en un lugar donde no estorbe y cuidándonos de cualquier accidente, nos acercamos al perrito.

Tenemos dos posibles escenarios principales:

Perro tímido y asustado:

Esto debe ser lentamente, sin movimientos rápidos y actuando como si no fuera con el perro la cosa. Puede parecer chistoso, pero muchos perros en cuanto se dan cuenta de que vamos acercándonos, echan a correr.

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En nuestro caso, siempre cargamos una correa extra con nosotros. Por alguna razón, animalitos en necesidad siempre nos encuentran y cargar una correa ayuda. Pero si no tienen una correa, el cincho del pantalón puede funcionar.

La técnica consiste en acercarse lentamente al animal y evitar mirarlo directamente a los ojos (esto se toma como un comportamiento dominante y agresivo y ellos no van a reaccionar bien).

Le podemos hablar suavemente (hablarles con cariño, así de ¨Hola mi amor, perrito bonito, awww¨. Etc. Nadie nos escuchará si tenemos suerte hablándole como bebé al perrito) y el proceso resulta más fácil si tenemos comida para ofrecerle. Muchos hay pasado un mal rato y la aceptan, esto permite ganarnos su confianza y lograr sujetarlos. Esta es una opción.

Otros casos no son tan fáciles y resultan en perseguir al perro durante un gran tramo. Si empezó a correr lo mejor es no correr tras de él. Evitamos perderlo de vista y volvemos a acercarnos y a ofrecer comida y a hablarle suavemente hasta que logremos sujetarlo con una correa, cincho o cualquier cosa que tengamos a la mano. Y logramos esto usando la correa como un lazo, colocándolo sobre la cabeza del animal u ofreciendo comida a través del lazo para que ellos mismos pasen la cabeza.

Siempre debemos recordar que muchas veces se ven intimidados por nuestro tamaño, así que siempre y cuando no haya peligro, podemos agacharnos junto a ellos para no asustarlos.

Perro agresivo y asustado:

Lo primero que hará cuando nos ve acercarnos es mostrar los dientes. Un lenguaje corporal de mostrarnos nos dientes, arquear la espalda y bajar las orejas nos dirá claramente que no aprecia nuestra presencia.

No metamos las manos para que nos huelan. Pueden mordernos. Así que no siempre nos podemos acercar de este modo.
No metamos las manos para que nos huelan. Pueden mordernos. Así que no siempre nos podemos acercar de este modo.

En este caso tenemos dos opciones. De igual forma le hablamos tranquilamente y podemos ofrecerle comida, no directamente de nuestra mano si no poniéndosela cerca. Puede no aceptarla, porque estará interesado más en alejarnos que en comer.

Si nos va bien, la aceptará y nos tomará confianza luego de MUCHO rato de intentarlo y seguirle hablando. Si no, y esta es la segunda opción, intentará mordernos, ladrando constantemente. En este punto es bueno no realizar movimientos bruscos, él lo tomará como un ataque y puede intentar mordernos.

Cuando nos encontramos con perros así, o nos arriesgamos a intentar agarrarlo a como sea, o nos rendimos, poniendo muy en cuenta nuestra seguridad. Algunos perros nunca nos van a dejar acercanos y tampoco podemos ponernos en riesgo. Por lo menos sabremos que lo intentamos.

No es sólo una sonrisita...
No es sólo una sonrisita…

Pero si son macheteros como nosotros, lo seguirán intentado hasta conseguirlo. Sólo recuerden tomar en cuenta su seguridad, realizar un bozal si pueden y no realizar movimientos bruscos y seguirle hablando tranquilamente al animal.

Recordemos que pueden estar heridos, y esto hace que reaccionen diferente.

O lo que también podemos hacer, es ganarnos su confianza poco a poco. Este proceso es más tardado, pero lograremos grandes avances. Dándoles comida a diario podemos hacer que confíen más en nosotros y podremos hacer algo al respecto entonces.

Gatos:

En el caso de gatos, es un poco más complicado. Los gatos que vemos en la calle pertenecen a uno de dos grupos. Está el grupo de gatos callejeros y está el grupo de gatos salvajes, silvestres o ferales.

Los gatos callejeros suelen verse de día, son un poco menos desconfiados de los humanos y por lo general, tienen una casa a donde regresar. Crecieron con humanos en algún punto de su vida.

Los gatos ferales son gatos que fueron domésticos en algún momento y que terminaron viviendo en la naturaleza totalmente. O que siempre han vivido en la calle. Sólo se observan de noche y es raro que se acerquen a los humanos.

¿Por qué damos esta explicación? Porque para atraparlos, son dos extremos totalmente diferentes.

Gato callejero:

Si intentamos atrapar a un gato callejero o un gato doméstico propiamente dicho, sobre todo si está lastimado.

Lo mejor que podemos hacer es acorralarlo y colocarle encima una toalla, manta o lo que tengamos a la mano. Haciendo esto podremos agarrarlo y evitar la mayoría de aruñazos y mordidas y lo colocaremos luego en un kennel o caja para evitar que escape.

Si tan sólo fuera tan fácil...
Si tan sólo fuera tan fácil…

Lo ideal consiste en sujetarlo de la piel del lomo con una mano y con nuestra otra mano sujetar la piel cerca de la base de la cola, alejándolo de nuestro cuerpo.

Nosotros añadimos otra mano sosteniendo la piel de la base de la cola para evitar que nos arañe con las patas traseras
Nosotros añadimos otra mano sosteniendo la piel de la base de la cola para evitar que nos arañe con las patas traseras
De hecho, al sostenerlos así es como los sostenían sus madres y muchas veces, esto ocasiona que se relajen... pero nunca se confíen...
De hecho, al sostenerlos así es como los sostenían sus madres y muchas veces, esto ocasiona que se relajen… pero nunca se confíen…

Gatos ferales:

Desconfiados por naturaleza y con toda la razón del mundo, no se van a dejar atrapar. Y casi imposible redomesticar un gato feral, a menos de que estén pequeños. Pero el proceso resultará largo y difícil.

Los gatos ferales, salvajes o silvestres viven en grupos bien estructurados
Los gatos ferales, salvajes o silvestres viven en grupos bien estructurados

La única forma de atrapar este tipo de animales es utilizando jaulas trampa, cosa que también se puede usar con los gatos callejeros si no lo logramos atrapar de la otra manera.

Estas jaulas no están disponibles para todo el mundo, pero es bueno de que sepan que existen este tipo de dispositivos. Se usan más que nada para procedimientos conocidos como: ¨Trap-Neuter-Release/Return¨, o en español: Atrapar, Castrar, Soltar o Regresar. Se utiliza para atrapar a los gatos, castrarlos, y luego soltarnos a la naturaleza nuevamente. Es una forma para evitar la sobrepoblación de estos animales.

Se les coloca comida dentro, y al entrar accionan un mecanismo que ocasiona que se cierre la jaula
Se les coloca comida dentro, y al entrar accionan un mecanismo que ocasiona que se cierre la jaula

Esperamos que este artículos les haya servido para resolver varias de sus dudas. No duden siempre en comentar y seguirnos dando sugerencias de cosas que quisieran saber sobre los animales.

Y recuerden, ser rescatista no es sólo avisar de que hay un animal en necesidad, si no en involucrarnos de principio a fin en su recuperación.

AL RESCATAR A UN ANIMAL, NO OLVIDEN LLEVARLO A UN VETERINARIO PARA SU CHEQUEO GENERAL

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Ojo: Muchas veces los perros o gatos que encontramos vienen con collar y plaquita. Asegurémonos de llamar al teléfono si lo tienen. De lo contrario, si el animal se ve relativamente cuidado, podemos buscar al dueño preguntando cerca o compartiendo la foto en las redes o incluso colocando carteles de ¨Encontrado¨ con la foto del animal en los alrededores de dónde lo vimos.

2 Respuestas

  1. Felicidades amigos, gracias por compartir los articulos y de verdad hay tantos animalitos con mucha necesidad; algunos por estar con mala salud y otros abandonados en las calles, donde cobardemente hay gente mala que los lastima.

    Felicitaciones nuevamente y que Dios los bendiga.

  2. Desgraciadamente la cultura terrible de tener perros “para que cuiden la casa” es una desgracia para la sociedad, la gente no los alimenta y mucho menos los castra resultado que afecta a todos, especialmente a estas dulces criaturas de Dios, que nos dio para compañía.
    Los felicito por el artículo y sigan compartiendo su conocimiento y experiencias, que en algún momento nos servirán a los que amamos a los canes.

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